Mas allá de la remodelación
Un proyecto que cuestionó cada decisión heredada para construir una experiencia de habitar completamente distinta.
CASA LLOSA| Abrirse al mar
El potencial de una casa no siempre es evidente
A diferencia de una obra nueva, una remodelación obliga a mirar más allá de lo que existe. Requiere identificar qué vale la pena conservar, qué debe transformarse y cómo convertir las limitaciones en oportunidades.
Por eso, antes de definir cuánto se puede cambiar, es importante entender qué valor tiene aquello que ya existe.
En Casa Llosa, ese valor era evidente. La vivienda ocupaba una ubicación privilegiada frente al mar y disfrutaba de una relación excepcional con el paisaje. Sin embargo, gran parte de ese potencial permanecía oculto tras una serie de decisiones que, con el paso del tiempo, habían fragmentado la experiencia de habitarla.
La intervención partió de una pregunta simple: ¿cómo transformar la casa para que estuviera a la altura del lugar en el que se encontraba?
La respuesta no consistía en ampliar la vivienda ni en incorporar más espacios, sino en eliminar barreras. Barreras entre la cocina y las áreas sociales. Barreras entre los ambientes interiores y el paisaje. Barreras entre la forma en que la casa estaba organizada y la manera en que la familia realmente la utilizaba.
Cada decisión respondió a ese objetivo. Algunos cambios fueron evidentes y otros más sutiles, pero todos buscaban lo mismo: permitir que la casa funcionara mejor, se sintiera más abierta y estableciera una conexión más natural con su entorno.
Más que una renovación estética, el proyecto fue una oportunidad para cuestionar cada decisión heredada de la casa original y preguntarse si seguía teniendo sentido. Aquello que aportaba valor fue potenciado. Aquello que limitaba la experiencia de habitarla fue transformado.
Porque, en muchos casos, el verdadero desafío de una remodelación no consiste en imaginar algo completamente nuevo, sino en reconocer el potencial que existe detrás de lo construido y tener la capacidad de llevarlo tan lejos como sea posible.
DATOS:
Ubicación: Condominio Las Lomas | Km.120 Año del Proyecto: 2021 Área Techada: 321 m² Tipología: Vivienda Unifamiliar
La transformación más importante no fue únicamente la renovación de acabados, sino la reconfiguración completa de la planta social. Al integrar la cocina con la sala y el comedor, se eliminó una barrera física que fragmentaba el espacio y limitaba las visuales. Esto permitió que los ambientes funcionen como un único espacio continuo, ampliando la percepción de amplitud y llevando la mirada directamente hacia la terraza y el mar.
El ángulo desde donde fue tomada la foto actual, antes no era posible. La cocina cerrada interrumpía la continuidad espacial y restringía las visuales. Hoy, gracias a la integración de los ambientes, es posible recorrer visualmente toda la zona social desde un único punto, apreciando la amplitud del espacio y su conexión con el paisaje exterior.
ANTES • La organización original generaba una secuencia de espacios independientes donde elementos como la chimenea, los muros y las barandas fragmentaban la percepción del espacio y limitaban la relación entre los distintos ambientes.
DESPUÉS • La remodelación apostó por una mayor fluidez espacial. La eliminación de la chimenea y del muro que separaba la cocina permitió integrar las áreas sociales en un único ambiente continuo. Las nuevas barandas fueron concebidas como elementos más ligeros y cálidos, incorporando materiales que dialogan con la nueva arquitectura y aportan una atmósfera más acogedora, en línea con la visión de sus propietarios.
ANTES • La cocina estaba dividida en ambientes independientes, con una distribución que limitaba la conexión visual con las áreas sociales y bloqueaba las vistas hacia el mar.
DESPUÉS • La cocina cerrada se transformó en un espacio integrado, incorporando la cocina a una vista despejada hacia el mar. La intervención requirió la eliminación de una columna y el refuerzo estructural de la vivienda.
ANTES • La cocina original tenía una distribución lineal y un área limitada, separada de la lavandería y con poca capacidad de almacenamiento y trabajo.
DESPUÉS • La cocina se abrió hacia el área social y se extendió hacia la antigua lavandería, generando un espacio más amplio, integrado y funcional. La lavandería fue trasladada a una nueva ubicación.
ANTES • Una cocina que resolvía las necesidades funcionales básicas, pero cuya materialidad y distribución generaban una percepción más cerrada y recargada del espacio.
DESPUÉS • Se diseñó una envolvente continua de mobiliario que integra electrodomésticos, almacenamiento e iluminación, transformando la cocina en un espacio sereno, funcional y visualmente más amplio.
La remodelación de la escalera buscó transformar uno de los elementos más protagónicos de la vivienda. El muro curvo original tenía una presencia visual importante dentro del espacio y generaba una transición más cerrada entre niveles.
La nueva propuesta reemplaza esa geometría por una composición más ligera y contemporánea, permitiendo una mejor integración con el resto de la arquitectura y reforzando la sensación de amplitud y continuidad visual. La incorporación de madera aporta la calidez que buscaban los propietarios, mientras que las varillas de aluminio contribuyen a reducir las necesidades de mantenimiento propias de una vivienda expuesta a la brisa marina.
Más que un cambio de materiales, la intervención buscó actualizar la experiencia espacial de la escalera, convirtiéndola en un elemento más abierto, cómodo y coherente con el nuevo lenguaje arquitectónico de la casa.
ANTES • Dormitorio 2. El dormitorio contaba con una altura considerable.
DESPUÉS • Se diseñó un camarote aprovechando la altura del ambiente, generando un dormitorio más eficiente y acogedor.
ANTES • Los revestimientos oscuros y la distribución existente hacían que el baño se percibiera más reducido y pesado visualmente.
DESPUÉS • Este baño requería adaptarse para una persona con movilidad reducida, incorporando criterios de accesibilidad sin sacrificar amplitud, confort ni estética.
La intervención permitió optimizar la distribución, eliminar barreras, ampliar el área de circulación e incorporar apoyos y equipamiento accesible, manteniendo una imagen contemporánea y cálida.
ANTES • El baño original contaba con dos duchas contiguas, una configuración que ocupaba gran parte del espacio disponible y generaba una distribución poco eficiente para las necesidades actuales.
DESPUÉS • La distribución fue replanteada para optimizar el espacio, reemplazando las dos duchas por una única ducha amplia e integrada. Esto permitió incorporar un mueble de mayor tamaño, mejorar la circulación y crear un ambiente más luminoso, contemporáneo y funcional.
ANTES • Los revestimientos oscuros y la distribución existente hacían que el baño se percibiera más reducido y pesado visualmente.
DESPUÉS • La nueva propuesta apuesta por una paleta de tonos claros, superficies continuas y una distribución más limpia, logrando un ambiente más luminoso, amplio y contemporáneo.
ANTES • Dormitorio compacto con mobiliario y una distribución que limitaba la amplitud y la relación con la vista al mar.
DESPUÉS • La intervención liberó el espacio y reemplazo la baranda metálica por una baranda de vidrio empotrada que se integra al diseño y desaparece visualmente, potenciando la amplitud y la conexión con el paisaje.
La intervención de la fachada posterior fue una consecuencia natural de la transformación integral desarrollada al interior de la vivienda. Los cambios realizados en la distribución, la apertura de espacios y la búsqueda de una mejor relación con las vistas al mar requirieron que la arquitectura exterior respondiera a esta nueva manera de habitar la casa.
La propuesta buscó limpiar la imagen existente, simplificando elementos, unificando criterios y dotando a la vivienda de una expresión más contemporánea y coherente. Al mismo tiempo, se incorporaron materiales y soluciones más adecuadas para una casa expuesta al ambiente marino, considerando aspectos de durabilidad y mantenimiento.
La imagen actual corresponde a una primera etapa de intervención. El proyecto contemplaba una transformación más profunda de la fachada, capaz de reflejar completamente el nuevo lenguaje arquitectónico de la vivienda.
Imagen renderizada de etapa final.